Análisis de la ADC de la Nueva Doctrina de Inteligencia Nacional

La ADC ofrece un análisis preliminar de la Nueva Doctrina de Inteligencia Nacional, publicada el 7 de julio pasado, que implica un avance en materia de transparencia. La misma debería servir de base para el funcionamiento adecuado de los mecanismos de control y monitoreo establecidos por la ley 27.126 que puso en marcha, a comienzos de este año, las reformas al sistema de inteligencia.


(Buenos Aires, 13 de julio de 2015) – Los organismos de inteligencia nacionales funcionan con una inaceptable autonomía, violan sistemáticamente los derechos de los ciudadanos y carecen de controles efectivos, sostuvo la Asociación por los Derechos Civiles (ADC) en un informe de enero de 2015. En un nuevo documento la ADC analiza la Nueva Doctrina de Inteligencia Nacional (NDIN), publicada el pasado 7 de julio como “Anexo I al decreto 1311/15”. Ella representa un claro avance en materia de transparencia que debe servir de base para el funcionamiento adecuado de los mecanismos de control y monitoreo establecidos por la ley 27.126, de creación de la Agencia Federal de Inteligencia.

Observaciones y recomendaciones

Es de suma importancia que la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos y Actividades de inteligencia del Congreso de la Nación se pronuncie de manera pública sobre la NDIN. Es hora de que el funcionamiento deficiente de la misma de los últimos años, dé paso a una acción decidida y transparente de monitoreo y fiscalización del funcionamiento del sistema de inteligencia nacional. Esto es particularmente importante en las etapas de implementación de reformas legales iniciadas con el decreto 1311/15.

Es imprescindible que el sistema de inteligencia nacional incorpore de manera explícita una perspectiva de derechos humanos. En este sentido, la NDIN establece que la “inteligencia nacional debe velar por la protección y el cuidado de los argentinos”, pero ello debe hacerse respetando la Constitución y –fundamentalmente– los derechos de los ciudadanos. La persecución del delito formulada por la NDIN sólo puede realizarse respetando las garantías previstas en la Constitución Nacional.

Merecen destacarse algunas definiciones. La incorporación de la criminalidad económica como supuesto de “atentado al orden constitucional” resulta, al menos, llamativa, especialmente porque los actos que el artículo 36 de la Constitución Nacional prevé en ese sentido, se vinculan a “actos de fuerza” que, además, derivan en la “usurpación de funciones”. Sería deseable que en este punto la NDIN no sólo siga en espíritu a la Constitución sino que utilice las categorías allí establecidas.

También resultan llamativas las definiciones vinculadas a la ciberseguridad, especialmente porque parecen un tanto amplias. La difusión ilegal de contenidos por Internet, ¿es objeto de interés primordial de las agencias de inteligencia?, ¿de qué contenidos se trata y en qué sentido se define la ilegalidad? Estas enunciaciones son demasiado vagas y ambiguas pues no precisan con suficiente claridad aquello que desean abordar.

Profesionalización y control

Es muy positivo que la NDIN establezca de manera expresa que “la inteligencia nacional debe ser profesionalizada”. Como detectó la ADC en su informe de comienzos de año, uno de los problemas del funcionamiento de la Secretaría de Inteligencia (SI) era su falta de profesionalismo y el ingreso a dedo de los agentes de inteligencia. En este sentido, la NDIN contrasta con el ingreso revelado por medios de comunicación a fines de enero de este año.

Asimismo, es positivo que el documento de Estructura prevea mecanismos internos de control sobre el personal de inteligencia. En efecto, como señaló la ADC en su informe de 2014 es imprescindible que haya controles externos e internos. El documento de Estructura establece el segundo tipo de controles en la forma de una Inspectoría General de Control que depende directamente del Director General del organismo. Este control “comprende la supervisión preventiva y la inspección permanente orientada a identificar, investigar y juzgar las faltas disciplinarias tipificadas en el Régimen Disciplinario del personal del Escalafón de Inteligencia y del Escalafón de Seguridad del organismo”. Asimismo, el artículo 60 prevé el control de ex miembros, una previsión que parece positiva teniendo en cuenta la problemática de la llamada mano de obra desocupada que se pudo verificar en numerosos casos luego de purgas internas hacia adentro de la SI.

Para descargar: Apuntes sobre el decreto 1311-15


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